Nuestra liga, nuestras carencias

Por Ángel Cabrera Baz

¿Quién debe ser el sustituto del Piojo? ¿Debieron sacarlo de la selección? ¿Dónde debe jugar el chicharito?

Éstos son algunos cuestionamientos comunes sobre nuestro fútbol, pero si queremos indagar en el por qué de nuestro rendimiento fútbolero, otros rumbos son en los que habríamos de enfocarnos, rumbos relacionados directamente con las problemáticas que tenemos como país. A continuación apuntamos algunas observaciones de nuestro torneo doméstico:

Primera observación, el formato de la liga mexicana: contar con 17 jornadas cuya única importancia radica en estar dentro de los primeros 8 promueve una mediocridad y falta de competitividad rampante, situación que hace muy escasos los partidos con alto grado de intensidad.

Segunda observación, trabajo con fuerzas básicas: aunque ya son más equipos los que ponen atención al desarrollo integral de jóvenes (Pachuca, Atlas, Guadalajara, Toluca), siguen siendo mayoría (Cruz Azul, Jaguares, Pumas, Morelia, Puebla, etc.) aquéllos en los que el negoció principal es traer jugadores para que el dinero se reparta entre varias manos.

Tercera observación, verdadera competitividad: en la liga mexicana hay muchos jugadores que juegan casi por decreto, debido a intereses que así lo promueven. Rafa Márquez señala al cuestionársele cuál es la principal diferencia entre las ligas de México y España: –Allá te juegas la titularidad en cada entrenamiento y son tan duros como el partido.

Cuarta observación, falta de arraigo en equipos y jugadores: equipos que antes eran uno pueden pasar a ser otro, desaparecer, descender y comprar otra franquicia para “seguir” con la categoría, cambios constantes de jugadores a diferentes equipos.

Observación general manifiesta en todas las anteriores, predominancia abismal del interés económico sobre el deportivo: Esto lo podemos palpar en los “negocios” de promotores, directivos, técnicos, periodistas; en el traslape de calendarios; la cantidad de partidos intrascendentes de la selección, la cantidad de naturalizados y extranjeros; la falta de unión de fútbolistas –no cuentan con un sindicato que defienda sus derechos–; la falta de independencia del gremio arbitral; televisoras como juez y parte; gobiernos que “apoyan” equipos con fines políticos en vez de promover el deporte; poca valoración a selecciones femeniles o de playa…

Con todo lo anterior, ¿queremos ver otra cosa en la selección mexicana?, ¿podemos ver otra cosa? Existe un gran universo de posibles futbolistas, infraestructura para su desarrollo, gusto por el juego, pero nuestro soporte, esta “dichosa” liga, con todo nuestro fútbol, se encuentra cada vez más corroída, y lucha por mantenerse. Pero mientras nuestra atención se quede en el nivel del Piojo, nuestro fútbol será de ese mismo tamaño.

Anuncios

One thought on “Nuestra liga, nuestras carencias

  1. juan pablo zebadua dice:

    De acuerdo, la cosa es estructural, evidentemente. Pero entonces se torna casi imposible cambiar, a menos que haya un golpe de timón para hacerlo…y me refiero a la sociedad en general, a la casta de “dirigentes”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s