1 de julio / Brasil día a día / 3 de julio

Cinta-Brasil-2014

Por Rully Mendoza Flores

Durante días hemos disfrutado de los diversos estilos de juego del fútbol del mundo; bueno, a excepción de algunos que sólo nos han dejado dormidos en nuestras butacas. Pero este día sin mundial fue triste: sin el bullicio de los televisores, sin el grito de gol, sin los cánticos y sin las lágrimas; aburrido de ver los memes sobre la derrota que tanto nos ha dolido a los mexicanos, en facebook y twitter.

Hoy, lo único que me motiva escribir estas líneas tiene que ver con el partido de Bélgica – Estados Unidos y, en particular la pregunta: ¿qué pasó con el efecto Klinsmann? Concepto que hace unos días le escuché a Juan Carlos Cabrera Pons.

Tal como ha podido leerse en diversos artículos, el fútbol no sólo juegan sus actores (los jugadores, los equipos, las empresas multimillonarias), sino que también lo practican la historia y las condiciones sobrenaturales del entorno (aquello a lo que algunos han dado el nombre de “mística”).

Estados Unidos ha propuesto nuevamente su efecto Klinsmann: ese nuevo pero ya acostumbrado gol en los últimos minutos del encuentro. Esta vez, sin embargo, esta vez, no les bastó para ganar el encuentro. Los norteamericanos se enfrentaron a unos Diablos Rojos que a pese al sufrimiento lograron superar al conjunto de las barras y las estrellas. Ese rezo final desde el merito infierno, llenó de gloria a todo un país.

Lo bonito de esta fiesta de fútbol es que no todo está escrito. En 90 minutos de juego pueden pasar muchas cosas, y en 120 la emoción es cardiaca. Eso lo sabemos todos, si no, preguntemos a los mexicanos que aún no superan la derrota. En el encuentro del que les hablaba, el portero Tim Howard fue un héroe bajo los tres palos.

Pasaron 90 minutos reglamentarios, el efecto Klinsmann se retrasó ante las ardientes llamas de los diablos belgas. Llegaron los tiempos extras: Kevin de Bruyne destapó la red norteamericana al minuto 93 y el Infierno se terminó de levantarse con la diferencia que estuvo a cargo de Romelu Lukaku al 105.

El aliento volvió a los pechos estadounidenses con un tanto de Julian Green al 107. Los Estados Unidos apostaron a morir con las botas puestas, pues en la lenta agonía de los 120 minutos jugados, el efecto Klinsmann se retrasó.

1 de julio / Brasil día a día / 3 de julio

3 thoughts on “2 de julio – El efecto Klinsmann

  1. Arturo Montoya Hernández says:

    El Estados Unidos-Bélgica y el Estados Unidos-Portugal fueron excelentes; yo los colocaría entre los mejores de los últimos mundiales. Esperemos ese famoso efecto Klinsmann se presente en los partidos que restan del mundial.

  2. Efigenio Bacardi says:

    Los últimos minutos de los partidos han sido los más intensos por lo general. El efecto Klinsmann, con todo, nos regaló más emociones, y Tim Howard no dejó que los nervios se calmaran tan fácil.

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